¿De agua o eléctrico? Consejos para elegir toallero

Casi todos los hogares tienen un toallero, y cuando llega el momento de cambiarlo, a muchos les cuesta decidirse, porque la oferta actual es muy variada.
Para elegir bien el toallero no hace falta ser especialista en calefacción: basta con seguir unas sencillas indicaciones.
Primero, veamos los tipos de toalleros. Según su funcionamiento, se dividen en dos grandes grupos: de agua y eléctricos. Los toalleros de agua se conectan al sistema de calefacción o de agua caliente sanitaria (central o urbano). Si tienes agua caliente estable en las tuberías, un modelo de agua será una buena solución. La elección de un toallero de agua depende de las funciones que esperes de él. Por ejemplo, si el baño es frío y necesitas calentarlo con el toallero, fíjate en los modelos con más barras horizontales, que tienen una alta capacidad calorífica. Según la superficie de la estancia, en un baño estándar puede bastar un toallero mediano (unos 80 cm de alto); para baños grandes, elige los Design Radiators (a partir de 1 m de alto).
Los toalleros eléctricos con resistencia seca son aparatos independientes que no necesitan fluido caloportador. Pueden colocarse en cualquier lugar cómodo con enchufe o acceso a un cable de alimentación. Los toalleros eléctricos modernos están protegidos contra la humedad y el polvo, por lo que son totalmente seguros en estancias muy húmedas. Un toallero eléctrico debe ser económico, así que elige modelos con temporizador-regulador: te permitirá no solo ajustar la temperatura deseada, sino también programar el tiempo de funcionamiento.
En la elección de un toallero eléctrico influyen varios factores. Primero hay que decidir el tamaño. Si el espacio lo permite, compensa elegir un toallero grande: rendirá más y podrás colgar varias toallas a la vez o secar rápidamente la ropa después de lavarla. Los modelos eléctricos son una buena opción cuando falta espacio en el baño, porque los hay de muchos tamaños y formas: estrechos en ancho y alto, giratorios e incluso con forma de tubo vertical con ganchos. Antes también había que tener en cuenta el lado de conexión, es decir, si el enchufe quedaría a la derecha o a la izquierda. Hoy ese problema está resuelto, ya que todos los toalleros eléctricos Mario llevan un conector universal que permite conectarlos por cualquier lado.
Conviene prestar especial atención a los materiales. El más fiable y ventajoso en relación calidad-precio es el acero inoxidable. Además de durar muchísimo con un uso adecuado, un toallero de este material es fácil de limpiar.
Una vez decididos el tipo y el tamaño del toallero, puedes pasar a elegir su aspecto. Escoge un diseño acorde con tu presupuesto y con el estilo del baño. Un toallero pintado será el protagonista del interior y seguro que atraerá las miradas de tus invitados.
Elegir bien el toallero es la garantía de que te recibirá cada día con toallas y textiles de baño secos y calentitos, y de que el microclima del baño será agradable. Si tienes cualquier pregunta, no dudes en escribirnos para recibir asesoramiento profesional.
Para elegir bien el toallero no hace falta ser especialista en calefacción: basta con seguir unas sencillas indicaciones.
Primero, veamos los tipos de toalleros. Según su funcionamiento, se dividen en dos grandes grupos: de agua y eléctricos. Los toalleros de agua se conectan al sistema de calefacción o de agua caliente sanitaria (central o urbano). Si tienes agua caliente estable en las tuberías, un modelo de agua será una buena solución. La elección de un toallero de agua depende de las funciones que esperes de él. Por ejemplo, si el baño es frío y necesitas calentarlo con el toallero, fíjate en los modelos con más barras horizontales, que tienen una alta capacidad calorífica. Según la superficie de la estancia, en un baño estándar puede bastar un toallero mediano (unos 80 cm de alto); para baños grandes, elige los Design Radiators (a partir de 1 m de alto).
Los toalleros eléctricos con resistencia seca son aparatos independientes que no necesitan fluido caloportador. Pueden colocarse en cualquier lugar cómodo con enchufe o acceso a un cable de alimentación. Los toalleros eléctricos modernos están protegidos contra la humedad y el polvo, por lo que son totalmente seguros en estancias muy húmedas. Un toallero eléctrico debe ser económico, así que elige modelos con temporizador-regulador: te permitirá no solo ajustar la temperatura deseada, sino también programar el tiempo de funcionamiento.
En la elección de un toallero eléctrico influyen varios factores. Primero hay que decidir el tamaño. Si el espacio lo permite, compensa elegir un toallero grande: rendirá más y podrás colgar varias toallas a la vez o secar rápidamente la ropa después de lavarla. Los modelos eléctricos son una buena opción cuando falta espacio en el baño, porque los hay de muchos tamaños y formas: estrechos en ancho y alto, giratorios e incluso con forma de tubo vertical con ganchos. Antes también había que tener en cuenta el lado de conexión, es decir, si el enchufe quedaría a la derecha o a la izquierda. Hoy ese problema está resuelto, ya que todos los toalleros eléctricos Mario llevan un conector universal que permite conectarlos por cualquier lado.
Conviene prestar especial atención a los materiales. El más fiable y ventajoso en relación calidad-precio es el acero inoxidable. Además de durar muchísimo con un uso adecuado, un toallero de este material es fácil de limpiar.
Una vez decididos el tipo y el tamaño del toallero, puedes pasar a elegir su aspecto. Escoge un diseño acorde con tu presupuesto y con el estilo del baño. Un toallero pintado será el protagonista del interior y seguro que atraerá las miradas de tus invitados.
Elegir bien el toallero es la garantía de que te recibirá cada día con toallas y textiles de baño secos y calentitos, y de que el microclima del baño será agradable. Si tienes cualquier pregunta, no dudes en escribirnos para recibir asesoramiento profesional.


